domingo, 18 de noviembre de 2018

Creatividad: Descubrimiento de limitaciones

Afirma el Profesor Raúl Espejo (2018) en su más reciente publicación: “La creatividad puede interpretarse como un descubrimiento de las limitaciones”, una frase que propone una reflexión interesante sobre ser creativo, una invitación a revelar las opciones y oportunidades que se advierten en medio de las restricciones que se pueden advertir en la vida.

Muchas veces tenemos en la vida situaciones que nos generan opacidades y vistas parciales que nublan nuestro entendimiento, momentos que limitan nuestra capacidad de respuesta, en medio de situaciones inesperadas. En este contexto, la creatividad surge como la respuesta incierta sobre las restricciones que tenemos en la mente, creando inestabilidad en nuestra razón y abriendo posibilidades donde otros ven solo restricciones.

La creatividad es esa fuerza inestable que vive en nuestro interior, que espera el momento preciso para dar cuenta de la situación incierta, así proponerte ideas y acciones que quiebren y enfrenten el status quo. Las limitaciones no deben disminuir la fuerza de tus sueños, sino animar la esencia de tu ser interior, del pensamiento original que estará listo para superar los escenarios contrarios que puedas tener.

Si la creatividad como afirma el académico Espejo, es descubrir la limitaciones, debemos entrenar nuestra mirada para romper con aquellos lentes que no dejan penetrar la esencia de la realidad. Es un esfuerzo sostenido que nos permite incomodarnos con aquello que sabemos, para emprender un viaje a un país desconocido, donde sólo es posible explorar, conocer, aprender y crear, y donde el error, es un invitado permanente que habilita el pensamiento disruptivo.

Cuando somos capaces de reconocer las restricciones del entorno y nuestras propias cegueras cognitivas, podemos abrirnos para evolucionar y aumentar nuestra adaptabilidad a las situaciones complejas y establecer un nuevo parámetro de acción, donde podemos capturar nuevas ideas, nuevas reflexiones y conectar aquellos puntos que inicialmente parecían no relacionados. Esto es, configurar una nueva realidad que inaugura una lección novedosa e inédita que nos sorprende y nos anima a explorarla.

Si entendemos que las situaciones sociales responden a dinámicas no lineales, donde existen disparadores no identificables y reacciones emergentes no previsibles, entonces anticipar en una realidad de conflictos y retos sociales, es desarrollar una capacidad de respuesta motivada desde la creatividad, para ver contradicciones, rarezas e inestabilidades como un marco de relaciones sistémicas que muestra cómo se autoorganiza la dinámica de una comunidad.

Ser creativo implica persistir, insistir y nunca desistir. Una postura que demanda una profunda conexión espiritual, una actitud resiliente frente a la adversidad y sobremanera una lectura positiva y siempre generosa de la divinidad. Nunca olvides que las restricciones son los retos que debemos superar, esos que nos preparan para alcanzar el siguiente nivel en nuestra evolución; esas lecciones que debemos aprender para “ser más” y “saber más”.

El Editor

Referencia
Espejo, R. (2018) In anticipation of black swans. En Barile, S. et al. (eds) (2018) Social dynamics in a systems perspective. Cham, Switzerland: Springer Verlag. 121-135

domingo, 11 de noviembre de 2018

Pensar lo impensable

Pensar lo impensable, es recrear la mente en el escenario de las posibilidades, para “ver” aquello que se encuentra restringido por los paradigmas vigentes que se tienen. Cuando DIOS pensó el hombre, rompió todos los esquemas para darle vida a una creatura, que siendo imagen y semejanza suya pudiera ser la extensión de su obra en la tierra.

El hombre tiene la capacidad en sí mismo de pensar y pensarse, desde realidades insospechadas, como una forma de encontrar espacios de reflexión que lo mantengan alerta y atento a los cambios y retos que el entorno le provee para llevarlo al siguiente nivel de evolución. Pensar lo impensable, es dar un paso en el incierto, para explorar y experimentar aquello que aún no ocurre y que es posible anticipar. Negarse a hacerlo, es vivir una vida correctiva, poco recomendable y saludable para el hombre moderno.

DIOS en su infinita bondad, siempre abierto y generoso con su creatura, le proporciona medios y contextos para que abra su mente y corazón, con el fin de encontrarse con sorpresas que lo lleven a pensar nuevamente sobre el presente y darle la oportunidad de crear el futuro. Pensar lo impensable, desde la omnipotencia del Creador, es arriesgarse a ver el mundo desde el corazón humano y romper las barreras mentales, que atan al hombre con su conexión terrena, para recuperar su habilidad y conectividad con la fuente divina: la oración.

Esperar hoy que un sistema humano, altamente interconectado, funcione como se espera, es caer en la ingenuidad que este es predecible y analizable, siempre que las relaciones o conexiones no cambien. Liderar desde lo incierto e inestable, es una apuesta por encontrar en la volatilidad del entorno, el camino para decidir sobre la ruta a tomar y tratar de tomar una posición anticipada sobre aspectos inéditos de una realidad antes de que ocurra. Pensar lo impensable, en la dinámica de los humanos, es caminar en el futuro desde las imprecisiones y fallas del presente con el fin aprender rápidamente de las tendencias que son débiles, contradictorias y raras en un marco vigente de comprensión.

DIOS cuando crea al hombre, cree firmemente en las capacidades que este nuevo ser va a fundar y desarrollar. Conoce su entereza, su decisión y resiliencia para enfrentar aquellos momentos contradicción, así como su necesidad de acompañamiento y consejo, que le permita hacer un trabajo, que de justa recompensa y glorificación a su Padre. Pensar lo impensable, es concentrarse en cómo poner al servicio los dones y habilidades humanas, para ayudar a otros a encontrar los caminos de DIOS.

Pensar lo impensable, es el nuevo imperativo de los líderes humanos y la declaración abierta de un DIOS de posibilidades y no de probabilidades. Es decretar en la acción individual, el sello de la excelencia, que no tiene miedo de la crítica y sus contradictores por proponer aquello que no existe. Sus temores no tienen que ver con los “atemorizantes” conceptos y apreciaciones los hombres, sino con la exigencia de su DIOS para dar lo mejor de sí en todas sus actividades y así participar de la comunión permanente de la gracia que todo lo puede.

Nunca piense que el mundo es un lugar acabado, donde no hay opción para renacer, pues son muchas las razones que el Divino Creador ha escondido en lo cotidiano, como ruta de seguimiento y construcción interior, para aquellos que no tienen reparos en lanzarse a rasgar el velo de la realidad y encontrar las pistas divinas que lo conduzcan a convertirse en el sueño pensado de DIOS: un hombre que no se conforma con lo que ha alcanzado y se resiste a la inercia de los que nunca lo han intentado.

El Editor

domingo, 4 de noviembre de 2018

Redefinir, reinventar y anticipar


Si hay tres palabras que actualmente se usan en el contexto empresarial (y posiblemente en el desarrollo personal) son redefinir, reinventar y anticipar. Estas tres palabras establecen el marco general de actuación de las organizaciones que quieren identificar posiciones estratégicas en sus segmentos de mercado, o incluso, en otros que no son referentes para sus actividades actuales.

Redefinir, siguiendo a Burrus (2017, 66-67) es “ver las cosas con otra luz o contexto distinto”, es abrir la mente y cambiar los lentes con los que se ve la realidad, para comprender aquello que se conoce, de forma diferente, con otra perspectiva, que permite revelar aspectos inéditos de lo que se ve. Redefinir, es una ejercicio para establecer nuevos rumbos y horizontes, los cuales se abren cuando es posible distinguir y entender la realidad superando las cegueras cognitivas que los marcos de comprensión actuales imponen.

De otra parte, reinventar, Burrus (idem) la entiende como volver a fundar la realidad, transformarla desde nuevos paradigmas vigentes, lo que permite encontrar formas diferentes de hacer las cosas y continuar aprendiendo, en medio de la incertidumbre y la inestabilidad que implica hacer algo nuevo y tratar de consolidarlo. Reinventar, equivale a cambiar la lectura de la realidad, a enfrentar al status quo, con el fin de encontrar espacios de creatividad e innovación que entran en conflicto con las propias reflexiones prácticas y académicas.

Anticipar, es poner los reflectores sobre la realidad y establecer las tendencias emergentes. Esto es, encontrar las limitaciones actuales, para establecer las capacidades que se requieren para comprender y materializar mejor los diferentes escenarios del futuro. Es una capacidad que implica entender los eventos no conectados e inestabilidades del entorno, para darle forma en nuevos retos, con el fin de animar la imaginación, la mente intuitiva y las reflexiones científicas para darle vida a un escenario antes que ocurra.

Estas tres palabras tienen en su fundamento la exigencia de fallar y aprender rápido. Una experiencia de aprendizaje que le permite a la mente humana encontrar nuevas forma de conocer y explicar el mundo en donde vive. Fallar rápido es liberar la mente y el corazón de la frustración como sentimiento adverso, y transformarlo como poderoso motivador, que te permite avanzar y estar más cerca de aquello que se quiere alcanzar. Esto supone, encontrarse con el aprendizaje, ese momento donde lo que se sabía conocido, es sorprendido por aquello que se descubre.

Cada ser humano tiene la capacidad de redefinir, reinventar y anticipar, pues tiene en la esencia de su ser el espíritu del conquistador, del corazón inquieto, de la pregunta sin respuesta, que mantiene la fuerza de la transformación siempre activa, siempre nueva, siempre encendida. Esto se traduce, en una fuerza espiritual que restaura la luz del mundo y la sal de la tierra, un mandato divino para explorar las fronteras de lo conocido, degustar los sabores del aprendizaje y lanzarse a transformar la realidad desde una lectura personal que incomoda y confronta las verdades fundadas por otros.

El Editor.

Referencia
Burrus, D. (2017) The Anticipatory Organization. Turn disruption and change into opportunity and advantage. Austin, Texas. USA: Greenleaf Book Group Press.