sábado, 31 de diciembre de 2022

Un nuevo ciclo: Oportunidades sin fronteras

Termina un ciclo más de la tierra alrededor del sol. Un ciclo con aprendizajes/desprendizajes, logros, intentos y retos superados. Nada ha pasado por casualidad. Todo lo que hemos vivido en este año ha tenido un propósito superior, prepararte para las nuevas bendiciones que la Divinidad tiene para ti. Terminar un momento en la historia de la humanidad, es abrir uno nuevo, una nueva esperanza y nuevas ilusiones. Cerrar un año, es revisar las nuevas experiencias adquiridas e integrarlas a la “caja de herramientas” para fortalecer aquello que nos hacía falta o que se debía ajustar.

El nuevo año no es otra cosa que la ejecución de un plan que se define en la eternidad y se modifica y concreta en nuestra realidad. Es la puerta al querer del “Dueño de la vida” y disponer los medios que nosotros los humanos facilitamos para que se haga realidad ese querer supremo. Cuando dejamos que el brillo de la divinidad vibre en nuestro interior se transforma todo lo que tocamos y vemos, pues la fuerza de lo Alto se traduce en todo a nuestro alrededor.

El nuevo año es una experiencia por descubrir, un camino que recorrer y una serie de eventos por aparecer. Cada evento que tengamos en 2023 será una manera de mantener y fortalecer nuestras habilidades, de compartir o construir con otros, y sobremanera, una forma de hacernos uno con el plan de aquello sagrado en el cual creemos. Este nuevo año debe ser una oportunidad para descubrir quiénes somos y de qué somos capaces, pues sólo así podemos explorar y superar nuestros propios temores, y dar testimonio de la fe que profesamos y los sueños que perseguimos.

Al terminar es año, que la literatura ha llamado de transición pospandemia, nos quedan  muchas lecciones y múltiples retos hacia adelante. Las lecciones como humanidad que aún no acabamos de entender de una pandemia que está lejos de terminar, donde nos debemos mirar más como humanos y cercanos, donde los países más poderosos hicieron sentir su condición y donde los regímenes totalitarios y dictatoriales disfrazados de ovejas, terminan sometiendo a los más pobres y menos educados con promesas que saben no podrán cumplir.

Los retos como personas que somos están en nuestra forma de reconocer nuestro entorno, de sentirnos parte de algo superior, de estar conectados con los demás a través de diferentes momentos, situaciones y contextos. Cuando aprendamos a identificar y experimentar la perspectiva ecosistémica de la vida, se abrirán nuestros ojos a la dinámica del mundo donde todos sumamos y construimos la sociedad y el mundo. Nadie es menos o más importante en este proceso, pues cualquiera desde su propia realidad será capaz de transformar su entorno para enriquecer la vista dinámica del ambiente con sus propios dones y logros.

Terminar estos 365 días de viaje de la tierra alrededor del sol, nos debe advertir sobre la necesidad de transformarnos como humanidad, de reconocernos como seres necesitados y frágiles que tenemos diferentes necesidades y retos, para continuar el viaje en la construcción de nuestra propia historia, esa que deberá ser contada en primera persona por cada uno de nosotros como testimonio concreto y real de los compromisos que hemos asumido para transformarnos en otros distintos, y hacer del nuevo viaje de la tierra alrededor del sol, una metamorfosis permanente del cuerpo y el espíritu, y así abrir las alas de la imaginación a un mundo de oportunidades sin fronteras.

sábado, 27 de agosto de 2022

Incertidumbre: El reto de hacerse "un otro distinto"

Recientemente revisando literatura sobre la prospectiva y escenarios futuros, la palabra que aparece de manera reiterada es la incertidumbre. Cuando se pregunta a las personas qué es la incertidumbre, muchos contestan: “no saber algo”, “encontrarse con algo desconocido”, “desconocimiento de la situación”, entre muchas otras. Si notamos en estas respuestas tienen como base el conocimiento, es decir, que entre mayor información y detalles tengamos de la situación estaremos liberados de “aquello” que nos produce inestabilidad e incomodidad: “el no saber”.

Para algunos académicos la incertidumbre es el “estado de indeterminación entre una causa y sus efectos” (Rosa et al., 2014), es la fuente fundamental que lleva a la generación de riesgos. Es aquello que genera “temor”, “susto” y muchas veces, inestabilidad personal, colectiva o empresarial, la cual debe ser limitada o restringida para volver al estado de estabilidad deseada y requerida para tomar las decisiones más adecuada. Lo que la literatura llama “decisiones informadas”, donde se conocen los riesgos en los que se van a incurrir y sus impactos, y desde allí mover las acciones que son necesarias.

La incertidumbre pareciese el enemigo a vencer. Se entiende como algo negativo, no deseado y por tanto, es una situación o estado que hay que evitar o limitar en la medida de lo posible. Sin embargo, nada más distante y contrario a lo que se requiere en la actualidad. Ningún barco logra llegar a su destino, sin separarse y dejar de ver la orilla. No es viable avanzar en los retos y sueños sin lanzarnos a explorar y navegar en el incierto. No existe avance ni transformación sin avanzar en medio de la ruta de la incertidumbre. Es un requisito salir de nuestra zona cómoda y conocida, para retar lo que hemos aprendido y así plantear alternativas que nos lleven a donde nadie ha ido antes.

Bien afirma Furr & Harmon Furr (2022, p.23) "No sólo necesitamos la incertidumbre para introducir la sorpresa, el cambio y el entusiasmo en nuestras vidas, sino que la incertidumbre puede ser el único camino hacia las posibilidades con las que muchos de nosotros soñamos. Las posibilidades de incertidumbre son fácilmente rechazadas, ya que implican aún más incertidumbre y más de lo desconocido, pero son más satisfactorias y pueden cambiar la vida. Suelen llegar sólo después de enfrentarse a lo desconocido y, en lugar de echarse atrás, el reto es vivirlas como una posibilidad".

Poder avanzar en aquello que queremos, implica navegar en el incierto. Esto exige “transferir lo aprendido a nuevos contextos, desconectar lo que sabemos e incorporar los aspectos desconocidos para transformar y visualizar nuevas oportunidades”.  Lo anterior es “un proceso permanente para desaprender, o mejor reaprender, modificar lo previamente ya aprendido, volviendo sobre ello” (Pozo, 2013). Si esto es así, sólo es posible vencer la inercia de lo conocido y tranquilo, lanzándonos a recorrer rutas distintas que cuestionen nuestro saber previo y así, motivar la transformación de la realidad.

Sólo tomando riesgos (manejando nuestra ansiedad y preocupaciones propias de esta decisión), entendiendo el “error” como parte del proceso y no como resultado, es cómo podemos salir de nuestra propia zona de seguridad para conquistarnos a nosotros mismos y potenciar nuestras capacidades personales (Rogers, 2021). Aprendiendo desde el hacer, repensando nuestras herramientas cognitivas y profesionales, y acompañados de mentores y comunidades de conocimiento, es como se abren nuevas oportunidades y transformaciones, donde lo que inicialmente era imposible, hoy es una posibilidad para crear un cambio conceptual e individual que te hace "un otro distinto".

Referencias

Furr, N. & Harmon Furr, S. (2022). The upside of uncertainty. A guide to finding possibility in the unknown. Boston, MA. USA. Harvard Business Review Press.

Pozo, J. I. (2013). Aprendices y maestros. La psicología cognitiva del aprendizaje. Madrid, España: Alianza Editorial.

Rogers, J. (2021). The hidden edge. Why mental fitness is the only advantage that matters in business. West Sussex. UK.: John Wiley & Sons.

Rosa, E., Renn, O. & McCright, A. (2014). The risk society revisited. Social theory and governance. Philadelphia, Pennsylvania. USA: Temple University Press.